domingo, 5 de mayo de 2013

Día de la madre


        La figura de la MADRE en la Literatura ¡Felicidades a todas las mamás!

 Publicado el  por AEN (Asociación de Escritores Noveles)
     El domingo día 5 de mayo se celebra el Día de la madre, y desde aquí queremos  hacer un pequeño homenaje a todas las madres a través de la figura de la madre en la literatura, desde los clásicos hasta nuestros días.
La imagen materna ha ido adquiriendo diferentes formas, dando lugar a madres dominantes y autoritarias, celosas, sacrificadas, frustradas, abnegadas e invisibles, madres «coraje», luchadoras, afligidas, protectoras, diligentes…
Veamos algunos libros en los que encontramos la figura de la madre, mencionadas en el párrafo anterior:

Libros_sobre_la_madre
  •  La madre que sacrifica a sus hijos a causa de los celos, como en la Tragedia de Eurípides.
  • La madre dominante y autoritaria, magistral en la obra de García Lorca, La casa de Bernarda Alba. En un ambiente claustrofóbico, asfixia cualquier rayo de esperanza que pueda conducir a sus hijas hacia un universo distinto en el que poder desarrollarse en libertad.
  • Otro ejemplo de madre dominante lo encontramos en la novela La pianista, de Elfriede Jelinek, donde Erika toca el piano como imposición de su madre, la profesora, a la vez que ejerce sobre ella un control emocional y sexual.
  • La madre que decide abandonar a sus hijos a cambio de su propia realización como persona, Nora de La casa de muñecas.
  • La madre que ha de sacrificar el poder estar con su hijo por encontrar lo que cree que es su verdadero amor en Ana Karenina.
  • La madre frustrada de la obra de teatro, Raquel encadenada, de Unamuno, una mujer que desea ser madre y por ello se rebela dejando…
  • La madre de la obra de teatro, Yerma, de García Lorca, también frustrada por no poder tener hijos con su marido, y que debido a ello es capaz de llevar a cabo una tragedia.
  • La madre invisible y abnegada de infinidad de novelas como El camino que va a la ciudad, de Natalia Ginzsburg, donde se narra el aprendizaje de Delia, una chica de pueblo, y como logra la maternidad y su posterior estabilidad en su matrimonio.
  • La Madre coraje, de Brecht, personaje de la madre como símbolo de la alianza entre la guerra y el comercio en donde la codicia lleva la pérdida irreparable de sus hijos.
  • La madre luchadora, como en la novela La madre, de Gorki, donde consigue que Pelagia no sólo sea la madre de Pável, su hijo biológico, sino también la de todos sus compañeros en la causa que defienden.
  • La madre afligida, que intenta superar su propio dolor ante la muerte de su hija, como en Paula, de Isabel Allende; un dolor en diferentes fases, en la que hace memoria recordando el embarazo, el parto, los sentimientos de la mujer durante los mismos; donde la hija, para su madre, es «más importante que su propia vida y que la suma de casi todas las vidas ajenas».
  • O la madre diligente y protectora, como en Mi madre, un relato delicioso y casi desconocido, del director de cine Henri Verneuil, designado por la crítica como «la novela de la Barcelona de la guerra y la postguerra».
  • En Carta a la madre y El mismo mar de todos los veranos, de Esther Tusquets, son dos novelas centradas en la figura de la madre, valiéndose para ello del retorno de la memoria a su vida pasada.
  • Y, para finalizar, un homenaje a la figura de la madre a través de la belleza, la emotividad, la introspección y el humor, lo encontramos en la novela Madre, mar, Marta…, de Joaquín Copeiro.

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